Hola,

Soy (Y)ulia. Sí, con Y.

 

SOY

Soy una persona curiosa, inquieta, sensible, detallista, con un sentido de humor sarcástico y una sonrisa dulce.

Me tomo las cosas en serio… ¡a veces demasiado!

Me encanta viajar y conocer nuevas culturas, conectar con personas y saborear platos de gastronomías del mundo.

 

MI HISTORIA

Tras tomar la decisión de dejar la gimnasia rítmica, deporte al que dediqué toda mi infancia, empecé a buscar una actividad física que me ayudara a mantenerme en forma.

Fue entonces cuando recibí mi primera clase de Hatha Yoga. Me enganchó enseguida. La profesora tenía unos 70 años y me fascinaba lo que era capaz de hacer con su cuerpo, y sobre todo la claridad mental que tenía. Pensé que si quería llegar a esa edad en tan buena forma física y mental tenía que practicar yoga de manera regular.

 

Cuando me mudé a España, allá por el 2010, me costó encontrar un buen profesor. En aquel entonces no era una disciplina muy extendida.

Volví a retomar las clases y me dí cuenta que el yoga para mí era mucho más que un hobby.

Tras los largos días de trabajo iba corriendo para llegar a la última clase. Cuando no lo conseguía sentía que mi paz interior se trastornaba. Me sentía atrapada en una rutina donde el yoga se presentaba como un oasis de tranquilidad.

 

Durante varios años no me sentía feliz en el trabajo pero no tenía coraje para empujar la ficha de dominó y hacer que cambiara todo. Además, por mucho que me gustase el yoga y a pesar de que todos a mi alrededor consideraban que “era lo mío” nunca imaginé dedicarme al yoga profesionalmente.

A todo ello, las clases regulares de yoga que atendía ya no eran suficientes, quería saber más! Tenía que haber algo más que esas series de posturas. Así que empujada por mi curiosidad innata, empecé a indagar sobre la filosofía y mitología hindú, junto al estilo de vida de los llamados “yoguis”.

Estando de vacaciones en Bali dí con un estudio que me encantó: los profesores, el ambiente, su manera de compartir el yoga…  Así que finalmente me decidí a dar el paso y me apunté al curso de formación de profesores en la escuela Radiantly Alive (Bali, Indonesia) que empezaba ese diciembre.

 

Desde entonces comparto mi ilusión, mi experiencia y mi conocimiento dando clases regulares y talleres allá donde voy.

Me he formado y he atendido talleres en España Rusia y Bali con profesores como Dylan Werner,  Acacia Jade, Carlos Tao, David Kyle, Simon Park (liquid flow). Y sigo aprendiendo día día de la mano de un gran maestros como Borja Romero de Ashtanga Yoga Madrid.

 

MIS CLASES

Siempre he sido una buena anfitriona y creo que esto se nota en mis clases: me agrada que la gente se siente cuidada y esté a gusto. Me encanta cuando mis alumnos describen mis clases como elegantes y estéticamente bonitas ya que siento que eso define mi estilo.

 

VIVO EL YOGA

Yoga es el viaje hacia uno mismo. De verdad. Puede parecer una frase ambigua, pero para mí el Yoga es la mejor herramienta que he conocido hasta el momento para conectar conmigo misma.

 

VIVO LA VIDA

Aprendí que la felicidad radica en pequeños momentos y que disfrutándolos se vive mejor!
Disfruto enormemente: compartiendo risas con mis amigos, caminando descalza por la playa, viendo una puesta del sol, pasando largos ratos leyendo, cocinando para gente que quiero y sobre todo enseñando Yoga…

 

Nos vemos en la esterilla o fuera de ella para seguir conociéndonos!

 

 

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